- Editorial:
- KALANDRAKA EDITORA
- Año de edición:
- 2004
- Materia
- Prelectores, de 0 a 5 anos
- ISBN:
- 978-84-8464-002-8
- Páginas:
- 32
- Encuadernación:
- Cartoné
- Colección:
- Libros para soñar
GATO GUILLE Y LOS MONSTRUOS
MARTÍNEZ, ROCÍO
Gato Guille estaba jugando en su habitación.
De pronto escuchó un ruido extraño: Fiiiuuuuu fiiiuuuu...
Se asustó mucho y salió corriendo.
Este álbum aborda un tema interesante y habitual en los niños: el miedo. Guille es incapaz de quedarse solo porque le aterran los ruidos extraños: el aire que entra por la ventana, la lavadora, el ascensor, la cisterna que gotea... Cualquier sonido ajeno se convierte - en su imaginación - en un monstruo que viene a atacarle, por eso corre a buscar la protección de su madre.
Mamá Gata es su única fuente de seguridad y, avanzando la historia, comprobaremos que también es la única capaz de disipar sus temores. Porque acaba siendo ella quien se alarme con los ruidos que previamente habían atemorizado a Guille. Y será él quien la ayudará a perder el miedo, tomándola de la mano y dándole una explicación razonable a cada suceso.
Mamá Gata es el alter ego de Rocío Martínez, que explica a los lectores que el miedo solo está en la mente de cada uno, que hay que afrontarlo para vencerlo.
Las ilustraciones, realizadas con pastel, representan personajes y espacios llenos de dulzura. Jugando con la perspectiva, se da la sensación de que las estancias de la casa son enormes, tal y como los más pequeños perciben la realidad inmediata. Con esa impresión de amplitud aumentan la intriga, el miedo y la soledad que invaden a Guille. Pero los ambientes no llegan a ser menazantes ni tétricos; hay objetos - juguetes, ropa, libros - que les recuerdan que están en un lugar seguro: el hogar.
La autora hace un homenaje a Maurice Sendak y Donde viven los monstruos, que aparece en el libro.
Los diferentes tamaños de la tipografía y la disposición dinámica de las palabras en cada páginal ogran efectos visuales que enriquecen la narración y el mensaje: recursos como las onomatopeyas o las frases grandes en los momentos donde se marcan picos de tensión, refuerzan el potencial de esta historia